YUCATÁN.- El Hanal Pixán, una de las tradiciones más representativas de la cultura maya, necesita recuperar su lugar en las escuelas y las instituciones públicas. Así lo considera Aurelio Sánchez Suárez, coordinador de la Unidad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).

Las familias, el corazón del Hanal Pixán

El investigador señala que esta celebración tiene su principal significado en los hogares y los cementerios. Por ello, considera necesario evitar que las actividades públicas conviertan la tradición en un espectáculo que deje de lado sus raíces comunitarias.

Además, propone que las muestras de altares sirvan para reconocer las distintas formas de celebrar el Hanal Pixán. En lugar de imponer un modelo único, las instituciones pueden mostrar cómo cada familia y comunidad conserva sus propias costumbres.

Escuelas deben respetar la diversidad cultural

Sánchez Suárez advierte sobre el riesgo del epistemicidio, concepto que describe la invalidación o desaparición de las formas de conocimiento de los pueblos. En este caso, incluye sus maneras de investigar, compartir saberes y transmitir sus tradiciones a nuevas generaciones.

También recuerda que, durante distintas etapas de la historia educativa de México, las escuelas promovieron el uso exclusivo del español y prohibieron hablar lenguas originarias. Por ello, plantea que los centros educativos eviten repetir esas prácticas y fomenten el respeto por la diversidad cultural.

Altares de Mérida: una ventana a la cultura maya

Sobre la muestra de altares que se instala en la Plaza Grande de Mérida, el académico reconoce su valor para acercar la cultura maya a turistas y visitantes. Sin embargo, subraya la importancia de explicar el significado de las ofrendas y el vínculo que mantienen con los espacios familiares.

El especialista también destaca la relación entre la tradición y la xa’anil naj, expresión vinculada con la casa de huano. Desde su perspectiva, comprender el entorno donde se realizan los altares permite conocer mejor su sentido cultural.

Recuperar las tradiciones desde el hogar

Finalmente, Sánchez Suárez invita a aprovechar las celebraciones del Hanal Pixán para recuperar prácticas familiares que se hayan perdido. Considera que las escuelas y el gobierno pueden contribuir a este proceso si reconocen las costumbres comunitarias y les dan espacio sin imponer una sola manera de celebrarlas.