CONGO.- El brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo (RDC) ya dejó más de 3 mil muertos. Las autoridades reportaron 6 mil 186 casos confirmados.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), 3 mil 7 personas fallecieron hasta el 31 de agosto. La enfermedad mantiene una tasa de letalidad de 48.6%.
Además, mil 409 pacientes lograron recuperarse. Mientras tanto, otros 830 permanecen hospitalizados o bajo aislamiento.
Ituri concentra los contagios
Las autoridades mantienen acciones contra el virus en 60 zonas sanitarias de seis provincias. Ituri, considerada el epicentro del brote, registró 49 contagios durante las últimas 24 horas analizadas.
También presentan casos Tshopo, Bas-Uélé, Haut-Uélé, Kivu del Norte y Kivu del Sur. Esta última provincia solo mantiene una zona sanitaria activa y no reporta nuevos casos desde hace más de 90 días.
Inseguridad y huelgas complican la respuesta
El INSP alertó sobre una “operatividad deficiente” en puntos de control y acceso. La inseguridad en el este del país y las huelgas de trabajadores afectan las labores sanitarias.
Además, algunos centros de tratamiento de ébola enfrentan saturación. En varias comunidades persiste la resistencia para realizar pruebas a cadáveres. Algunos pacientes también rechazan el aislamiento.
La cepa Bundibugyo no tiene tratamiento específico
El actual brote corresponde a la cepa Bundibugyo. Por ahora, esta variante no cuenta con un tratamiento específico. La Organización Mundial de la Salud (OMS) desarrolla dos vacunas que ya comenzaron ensayos de fase 1.
Por otro lado, el Congo inició una campaña de vacunación con Ervebo. Esta vacuna fue diseñada para la variante Zaire, aunque ha mostrado resultados positivos contra Bundibugyo en estudios con animales.
El segundo brote más mortal
La epidemia ya se convirtió en el segundo brote de ébola más mortal registrado. Superó al ocurrido en la misma región entre 2018 y 2020.
Sin embargo, todavía está lejos del peor brote de la historia. Entre 2014 y 2016, África occidental registró alrededor de 28 mil contagios y 11 mil muertes.
La enfermedad también llegó a Uganda. No obstante, la OMS declaró el fin de ese brote el 26 de agosto, tras contabilizar 20 casos confirmados y dos muertes.
