MÉXICO.- El Servicio de Administración Tributaria (SAT) retiró el permiso a más de un centenar de organizaciones civiles para recibir donativos deducibles, lo que ha encendido alertas entre especialistas y activistas sobre el futuro del sector.
La medida, encabezada por Antonio Martínez Dagnino, también incluyó la baja definitiva de 13 asociaciones del padrón oficial.
¿Por qué el SAT tomó esta decisión?
Según el organismo, las organizaciones no acreditaron los requisitos necesarios para mantener su autorización conforme a la ley vigente. Por ello, perdieron la posibilidad de recibir aportaciones con beneficios fiscales.
Además, nuevas disposiciones en materia de ciencia y tecnología complicaron la situación, ya que invalidaron certificaciones que antes eran permanentes.
Organizaciones clave en la lista
Dentro del listado aparecen agrupaciones influyentes como Mexicanos Primero, México Evalúa y el Instituto Mexicano para la Competitividad.
Estas instituciones han desarrollado estudios relevantes en temas como educación, seguridad, economía y combate a la corrupción.
Impacto directo en financiamiento
La cancelación de este estatus representa un golpe importante, ya que muchos donantes podrían dejar de apoyar al no poder deducir impuestos.
De hecho, expertos advierten que esta situación pone en riesgo la continuidad de proyectos sociales clave.
Reacciones del sector
Las organizaciones afectadas aseguraron que ya trabajan en regularizar su situación ante el SAT. Sin embargo, insistieron en que cumplen con sus obligaciones fiscales.
La activista Saskia Niño de Rivera destacó que la sociedad civil resulta fundamental para generar cambios reales en el país.
En la misma línea, Michael Chamberlin advirtió que restringir a las ONG puede limitar la participación ciudadana y debilitar el debate público.
Señales de preocupación
Académicos señalan que varias de las organizaciones afectadas se han caracterizado por su postura crítica frente al gobierno, lo que genera dudas sobre el contexto de estas decisiones.
Además, alertan que las restricciones a donativos no son nuevas, sino que han aumentado en los últimos años, lo que podría reducir el espacio de acción de la sociedad civil en México.
