YUCATÁN.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en coordinación con el Gobierno de Yucatán, clausuró obras relacionadas con el desmonte ilegal de manglares dentro de la Reserva de la Biosfera Ría Celestún.

Operativo

Durante un operativo realizado este lunes, inspectores colocaron 33 sellos de clausura temporal en 17 polígonos del predio conocido como San Isidro Miramar. En total, las autoridades detectaron afectaciones en 130.8 hectáreas.

La investigación comenzó a finales de 2025, cuando la Profepa identificó posibles actividades irregulares en la zona. Posteriormente, en marzo de 2026, realizó sobrevuelos de reconocimiento para verificar las condiciones del terreno.

Desmonte

Los recorridos aéreos permitieron confirmar el desmonte y la quema de vegetación. Además, las autoridades detectaron la promoción y venta de lotes correspondientes a los desarrollos irregulares llamados “San Josué” y “Martha Elena”.

La Profepa señaló que los terrenos afectados se encuentran dentro de la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, considerada Área Natural Protegida desde noviembre de 2000. El sitio alberga una amplia diversidad de flora y fauna, incluidas especies sujetas a protección federal.

La clausura ocurre pocos días después de que la dependencia también suspendiera un desarrollo inmobiliario ubicado en las dunas de Chuburná Puerto, tras las protestas de organizaciones ambientalistas.

Con estas acciones, las autoridades buscan frenar actividades inmobiliarias que puedan poner en riesgo los ecosistemas costeros de Yucatán, particularmente los manglares, considerados fundamentales para la protección de las costas y la conservación de numerosas especies.