ESTADOS UNIDOS.- El monitoreo continuo de glucosa está transformando el control de la diabetes tipo 2.
De acuerdo con un reciente estudio, los pacientes que utilizan estos dispositivos logran niveles de azúcar en sangre más estables.
En comparación con quienes aún dependen de los tradicionales pinchazos en el dedo.
Investigación
Según la investigación publicada el 23 de abril en The Lancet Diabetes and Endocrinology, los usuarios de monitores continuos de glucosa (CGM, por sus siglas en inglés) registraron reducciones más significativas en la hemoglobina A1c (HbA1c), indicador clave en el control glucémico.
Además, especialistas destacan que esta tecnología permite a los pacientes tomar decisiones más informadas en su vida diaria.
En ese sentido, la investigadora Emma Wilmot señaló que muchos participantes describieron el uso del CGM como una herramienta “transformadora”, ya que les brindó mayor claridad sobre cómo influyen factores como la alimentación, el sueño y el ejercicio.
Por otro lado, el estudio evidenció que durante las primeras 16 semanas los pacientes mejoraron sus niveles de glucosa sin necesidad de ajustar medicamentos. Posteriormente, al integrar nuevos tratamientos, los resultados fueron aún más favorables, lo que refuerza la efectividad del monitoreo continuo como complemento terapéutico.
Cabe destacar que mantener bajo control la glucosa resulta fundamental.
Ya que ayuda a prevenir complicaciones graves como enfermedades cardiovasculares, amputaciones o pérdida de la visión.
Sin embargo, pese a sus beneficios, el CGM aún no se adopta ampliamente en personas con diabetes tipo 2.
Finalmente, expertos coinciden en que ampliar el acceso a esta tecnología podría mejorar significativamente la calidad de vida de millones de pacientes, aunque subrayan la necesidad de evaluar su costo-beneficio en sistemas de salud.
