MÉXICO.- El debate sobre los edulcorantes artificiales volvió a encenderse a nivel internacional luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizara sus recomendaciones sobre sustancias.
Como el aspartamo y la sucralosa, ampliamente utilizadas en refrescos, alimentos “light” y productos bajos en calorías.
Alternativas «saludables»
Durante años estos compuestos fueron promovidos como alternativas saludables al azúcar.
Investigaciones recientes han puesto en duda sus beneficios a largo plazo.
La OMS, comenta que el consumo frecuente de edulcorantes no calóricos podría estar relacionado con un mayor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares e incluso mortalidad prematura.
El aspartamo fue reclasificado como “posiblemente carcinógeno”.
Dentro del Grupo 2B, lo que incrementó la preocupación entre especialistas y consumidores.
Organismos reguladores insisten en que su consumo continúa siendo seguro siempre que se respeten los límites diarios recomendados.
Estudios realizados por la Harvard T.H. Chan School of Public Health señalan que, si bien estos productos pueden ayudar a disminuir la ingesta de azúcar en el corto plazo, también podrían alterar el metabolismo, modificar el apetito y aumentar la preferencia por sabores intensamente dulces.
Investigaciones
Diversas investigaciones han encontrado posibles cambios en la microbiota intestinal asociados al consumo constante de edulcorantes artificiales. Este hallazgo resulta relevante debido a la relación que existe entre la salud intestinal, el sistema inmune y enfermedades metabólicas.
La OMS recomendó disminuir tanto el consumo de azúcar como el de sustitutos artificiales, priorizando alimentos frescos y mínimamente procesados. Asimismo, especialistas en nutrición sugieren optar por alternativas naturales como la estevia o el eritritol, además de acostumbrar gradualmente al paladar a sabores menos dulces.
En México, el consumo de bebidas azucaradas y productos ultraprocesados se mantiene entre los más altos del mundo.
Expertos consideran que la educación nutricional será clave.
Para reducir riesgos asociados a la alimentación moderna.
El debate científico continúa abierto, médicos y nutriólogos coinciden en una recomendación central: moderar el consumo de edulcorantes y mantener una dieta equilibrada basada en frutas, verduras y cereales integrales.
