CIUDAD DE MÉXICO.- El juez federal Mario Elizondo Martínez impuso prisión preventiva oficiosa a Ángel Heladio Aguirre Rivero, exgobernador de Guerrero, por los delitos de obstrucción de la justicia y desaparición forzada.
Acusación
La Fiscalía General de la República (FGR) acusa al exmandatario de ordenar el ocultamiento y destrucción de evidencias sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, ocurrida en septiembre de 2014.
Durante la audiencia, celebrada en el Centro de Justicia Penal Federal de Almoloya de Juárez, la FGR presentó testimonios de dos exfuncionarias del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero.
Hechos relacionados
Según la acusación, Aguirre habría recibido videos relacionados con los hechos ocurridos frente al Palacio de Justicia de Iguala. Posteriormente, presuntamente ordenó entregarlos al entonces procurador estatal.
Asimismo, los testimonios señalan que el 30 de septiembre de 2014 el entonces gobernador reunió a colaboradores cercanos y habría ordenado destruir evidencias sobre lo ocurrido la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre.
La defensa pidió que Aguirre enfrentara el proceso desde su domicilio, debido a su edad y estado de salud. Sin embargo, el juez rechazó la solicitud y determinó que permanecerá en el penal de máxima seguridad de El Altiplano.
Aguirre, quien acudió a la audiencia en silla de ruedas, negó tener relación con los hechos. Afirmó que siempre colaboró con las investigaciones y aseguró tener “la conciencia tranquila y en paz”.
La FGR sostuvo que las investigaciones acreditaron la presunta participación del exgobernador y otros funcionarios en el ocultamiento de evidencias. De ser declarado culpable, Aguirre podría enfrentar una pena de hasta 70 años de prisión.
