ESTADOS UNIDOS.- El mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla, comienza a desarrollar resistencia a la α-cipermetrina, uno de los insecticidas más empleados para su control.

El hallazgo representa un desafío para las estrategias de salud pública en distintas regiones del mundo.

Temporada de Calor

Durante la temporada de calor, este insecto incrementa su actividad y se convierte en una de las mayores preocupaciones para las autoridades sanitarias.

Cada año, las enfermedades transmitidas por mosquitos provocan cerca de un millón de muertes a nivel mundial, lo que los convierte en los animales más letales para el ser humano, después de las personas.

De acuerdo con una investigación realizada por la Universidad de Delhi, las dosis que anteriormente eliminaban por completo a los mosquitos ahora alcanzan una efectividad del 97.71%.

Aunque la diferencia parece mínima, los especialistas advierten que el porcentaje de sobrevivientes puede reproducirse y dar origen a poblaciones resistentes.

Enzima CYP450

Los científicos identificaron que algunos ejemplares incrementan hasta 21 veces la actividad de la enzima β-esterasa cuando entran en contacto con el insecticida. Además, la enzima CYP450 también estaría involucrada en el proceso de desintoxicación, aunque su función aún se encuentra bajo investigación.

Los investigadores consideran que la resistencia todavía se encuentra en una etapa inicial.

Sin embargo, subrayan la importancia de monitorear constantemente la evolución del fenómeno para evitar que la α-cipermetrina pierda eficacia y se reduzcan las opciones para combatir al mosquito.

Uso de insecticida

Los expertos señalaron que una medida para retrasar este proceso consiste en alternar o suspender temporalmente el uso del insecticida.

Ya que la resistencia bioquímica podría revertirse.

Asimismo, destacaron que comprender estos mecanismos permitirá fortalecer las estrategias para contener a uno de los vectores más peligrosos para la salud pública.