MÉXICO.- La final del futbol mexicano entre Pumas UNAM y Cruz Azul ya se juega también en el terreno de la especulación digital.
Lo que debía ser una fiesta para la afición terminó convertido en una carrera frustrante contra el sistema de venta y los precios desorbitados de la reventa online.
Ticketmaster México
A través de Ticketmaster México, los clubes capitalinos iniciaron la preventa exclusiva para socios y tarjetahabientes; sin embargo, el proceso colapsó casi de inmediato.
Miles de aficionados reportaron caídas en la aplicación, errores de pago y filas virtuales superiores a las 100 mil personas, en un escenario que volvió a encender el debate sobre la transparencia en la distribución de boletos.
Las críticas se intensificaron debido a que numerosos usuarios aseguraron que únicamente podían adquirir entradas en zonas VIP o plateas, además de enfrentar cargos adicionales considerados excesivos.
La frustración creció aún más cuando, tras varias horas de espera, muchos aficionados descubrieron que los boletos disponibles ya se habían agotado.
Precios oficiales
El contraste entre los precios oficiales y la reventa evidenció un fenómeno que se ha vuelto habitual en los grandes eventos deportivos.
Pumas informó que los boletos para el Estadio Olímpico Universitario costaban entre 400 y mil 150 pesos.
En plataformas secundarias como StubHub y Viagogo, las entradas comenzaron a ofrecerse desde 9 mil pesos y llegaron hasta cifras cercanas a los 267 mil pesos.
Para muchos seguidores, asistir al partido dejó de ser una posibilidad real.
El tradicional ritual de formarse en taquillas fue reemplazado por la incertidumbre digital.
Las filas interminables y la sensación de competir contra bots y revendedores profesionales.
Cruz Azul
En el caso de Cruz Azul, la situación no fue distinta.
Los abonados cementeros denunciaron que el sistema únicamente habilitó ciertas zonas del estadio para compra.
Pese a que muchos han acompañado al equipo durante toda la temporada.
Mientras tanto, la reventa ya ofrecía boletos para el partido de ida incluso antes de concluir la preventa oficial.
Por otra parte, la tensión también alcanzó al arbitraje.
La designación de Daniel Quintero Huitrón para el juego de vuelta provocó inconformidad dentro de Cruz Azul.
Especialmente después de viralizarse un video donde Efraín Juárez le reconocía públicamente su actuación tras el pase universitario a la final.
En medio de la expectativa deportiva, la alcaldía Benito Juárez confirmó un operativo especial de seguridad en la colonia Nochebuena para el regreso celeste al Estadio Ciudad de los Deportes. Además, personal del club comenzó a repintar diversas zonas del inmueble para recuperar la identidad azul que había desaparecido desde la salida temporal del equipo.
La final promete llenar estadios y romper récords de audiencia; sin embargo, para miles de aficionados, el verdadero marcador ya quedó definido por la inflación, la reventa y un sistema digital que volvió a quedar rebasado.
