ESTADOS UNIDOS.- La cantante estadounidense Britney Spears fue acusada formalmente por conducir bajo los efectos del alcohol y sustancias, informaron autoridades del condado de Ventura, California, este 30 de abril. Como resultado, la intérprete deberá presentarse ante un juez el próximo 4 de mayo, aunque, debido a que se trata de un delito menor, su asistencia no es obligatoria.
Posible acuerdo evitaría cárcel
De acuerdo con la Fiscalía local, en casos similares —especialmente cuando no existen antecedentes, accidentes o personas lesionadas— se suele ofrecer un acuerdo legal. En este contexto, Spears podría declararse culpable de conducción temeraria bajo influencia, lo que implicaría libertad condicional durante 12 meses, además de cursos obligatorios y el pago de multas.
Cabe destacar que esta alternativa resulta común cuando el acusado demuestra disposición para atender problemas de fondo, como el consumo de alcohol o drogas. En ese sentido, la artista permanece en rehabilitación de manera voluntaria, lo cual podría influir positivamente en su caso.
Arresto y rehabilitación: un punto de quiebre
El incidente ocurrió el pasado 4 de marzo, cuando la policía detectó que Spears manejaba de forma errática y a alta velocidad. Durante la detención, los agentes identificaron signos de intoxicación y localizaron una sustancia no identificada en el vehículo.
Posteriormente, tras ser arrestada y liberada al día siguiente, la cantante decidió ingresar a un centro de rehabilitación el 12 de abril. Según fuentes cercanas, esta experiencia marcó un punto de inflexión en su vida personal.
Familia, presión y reconstrucción
Diversas fuentes señalan que sus hijos, Sean Preston y Jayden James —fruto de su relación con Kevin Federline— influyeron significativamente en su decisión de buscar ayuda. Además, allegados aseguran que Spears teme enfrentar consecuencias legales más severas, lo que aceleró su proceso de reflexión.
Tras concluir recientemente su tratamiento, la cantante ha manifestado interés en continuar con terapia a distancia, buscando estabilidad a largo plazo.
Una vida bajo escrutinio constante
En los últimos años, Spears ha permanecido en el ojo público, no solo por su carrera musical, sino también por episodios personales. En 2021, logró liberarse de la tutela legal ejercida por su padre, Jamie Spears, tras más de una década, impulsada por el movimiento social Free Britney.
Desde entonces, ha publicado sus memorias y tomado decisiones clave, como la venta de su catálogo musical por aproximadamente 200 millones de dólares, consolidando una nueva etapa en su vida.
