ITALIA.- El futbol italiano atraviesa uno de sus momentos más complicados. Gabriele Gravina presentó su renuncia este jueves, en medio de una fuerte presión política, luego de que la selección nacional quedara fuera del Mundial por tercera ocasión consecutiva.

La eliminación definitiva ocurrió tras perder en penales ante Bosnia y Herzegovina en el repechaje, lo que desató críticas inmediatas hacia la dirigencia. Ante este panorama, el ministro de Deportes, Andrea Abodi, exigió una transformación profunda dentro de la federación.

“El futbol italiano necesita reestructurarse desde la cabeza”, declaró el funcionario, dejando claro que el cambio debía iniciar con la salida del presidente.

Fin de ciclo y posible salida de Gattuso

La dimisión de Gravina también podría provocar la salida del técnico Gennaro Gattuso, quien llegó al cargo en medio de una crisis tras la destitución de Luciano Spalletti.

Aunque el equipo mostró una ligera mejoría con una racha de seis victorias, volvió a tropezar contra Noruega, lo que lo dejó en segundo lugar de su grupo y obligado a disputar el repechaje, donde nuevamente fracasó.

Una caída que viene de años

Italia no solo quedó fuera de este Mundial, sino que arrastra una racha negativa importante. La selección fue eliminada previamente por Suecia y Macedonia del Norte en procesos clasificatorios anteriores.

Además, desde 2010 no logra destacar en Copas del Mundo. En Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 ni siquiera superó la fase de grupos, y su último gran logro sigue siendo el título de 2006 tras vencer a Francia.

Un logro reciente no fue suficiente

A pesar de este panorama, Gravina sí encabezó el éxito en la Eurocopa 2021, donde Italia se coronó campeón bajo la dirección de Roberto Mancini.

Sin embargo, ese título no logró sostener la estabilidad del proyecto a largo plazo.

Elecciones y futuro incierto

La federación ya convocó elecciones para el 22 de junio, con el objetivo de nombrar a un nuevo presidente que encabece la reconstrucción del futbol italiano.

Mientras tanto, Gravina todavía podría mantenerse dentro de la UEFA, donde funge como vicepresidente junto a Aleksander Ceferin.

Retos inmediatos: reconstrucción y Euro 2032

El nuevo dirigente no solo deberá rescatar a la selección nacional, sino también modernizar los estadios del país de cara a la Eurocopa 2032, que Italia organizará junto con Turquía.

Ceferin advirtió que, si la infraestructura no mejora, el torneo podría no realizarse en territorio italiano.