MÉXICO.- México, la Selección Mexicana ya no sólo enfrenta a sus rivales en la cancha, también lidia con el hartazgo de una afición que durante años ha invertido dinero y apoyo sin recibir resultados acordes. La paciencia se agotó y el margen de error rumbo a la Copa del Mundo prácticamente desapareció.
Ambiente tenso
Después del ambiente tenso vivido en la reapertura del Estadio Azteca ahora llamado Estadio Banorte, el Tricolor mostró una ligera reacción al empatar 1-1 frente a Bélgica en el Soldier Field de Chicago. Aunque el resultado no resolvió la crisis, al menos frenó momentáneamente el enojo colectivo.
Desde el inicio surgió una duda clara: ¿puede la selección reconciliarse con su gente? Mientras algunos analistas veían imposible sanar la relación, otros confiaban en que únicamente las victorias contundentes podrían cambiar la narrativa. En ese contexto, el futbol se convirtió en el reflejo del descontento social.
Gol de Jorge Sánchez
El gol de Jorge Sánchez al minuto 19, tras un tiro de esquina bien ejecutado, le dio un respiro al equipo. La anotación calmó, aunque sólo por unos minutos, los abucheos que se habían intensificado tras el empate sin goles contra Portugal.
Durante la primera mitad, México controló el partido con orden y claridad ofensiva. Generó jugadas por las bandas, encontró espacios y logró incomodar a un rival de alto nivel. Javier Aguirre había advertido que este duelo serviría para evaluar rendimientos individuales, y algunos jugadores respondieron.
Sin embargo, los errores volvieron a aparecer. En el segundo tiempo, Bélgica tomó el control del juego y presionó constantemente. Dodi Lukébakio aprovechó una desatención defensiva y marcó el empate al minuto 46 con un disparo colocado que dejó sin opciones a Raúl Rangel, quien nuevamente fue titular por encima de Guillermo Ochoa.
El cierre del partido reflejó la realidad del equipo: presión, dudas y falta de contundencia. La afición respondió con silbidos y críticas, mientras el debate crece dentro y fuera de la cancha.
Aficción
En redes sociales, muchos aficionados señalaron que el problema no es falta de conocimiento futbolístico, sino la acumulación de malos resultados. Desde que ganó la Copa Oro 2025, México no ha logrado vencer a selecciones importantes fuera de Concacaf, acumulando empates ante Japón, Uruguay, Portugal y ahora Bélgica, además de derrotas frente a Colombia y Paraguay.
Al finalizar el encuentro, Aguirre reconoció la situación: aseguró que el equipo mostró actitud, pero dejó claro que eso no es suficiente si no llegan las victorias. También admitió que el ánimo de la afición sigue golpeado.
México mejoró por momentos, pero todavía no convence. Y mientras los resultados no cambien, la distancia con su gente seguirá creciendo.
